viernes, 10 de mayo de 2013

Fucked mind

I can´t drown my demons, they know how to swim.

Scars

Have you ever taken a blade to your wrist or have you been skipping meals?

Estaba sola, en un lugar rodeado de gente, pero ella se sentía sola. Oía voces, pero no les prestaba atención, realmente no le interesaba lo que decían, pero sabía, que estaban hablando de ella, de lo despreciable que era, de sus cicatrices. Les odiaba. Ellos, que ahora tanto la criticaban, fueron sus amigos, se sentía traicionada, ellos fueron los culpables de todo.

Necesitaba salir de ahí, sentía que se ahogaba, no podía seguir fingiendo que no le importaba nada lo que dijeran, porque no era así.
La culpabilidad se apoderaba de ella, todo fue culpa suya, era la única responsable de su dolor. Lo único que quería era llorar, huir, marcharse a donde nadie supiera quién es, olvidarse de todo, pero era imposible.

Finalmente, la campana sonó, las risas alegres del resto de sus compañeros atronabas sus oídos, eran felices, mientras que ella se esforzaba en esconder sus cicatrices, no podía soportarlo más. Salió de la clase, camuflándose entre la multitud que salía a la vez que ella, agachaba la cabeza, sintiéndose peor que nunca. Ella sabía que el final estaba cerca, podía notar el aliento de la muerte en su espalda, y se sentía reconfortada, no iba a seguir sufriendo.


Llegó a su casa, vacía y fría, como siempre. Se dirigió a su habitación, dejó la mochila y cogió la cuchilla, como siempre, pero esta vez era diferente, nunca se había sentido así de viva, sabía que su vida estaba en sus manos, aquellas manos que deslizaban la cuchilla por sus muñecas, observaba como la sangre fluía, no podía parar de mirar, era grotesco, pero aún así, bello.


Algo cambió, paró de cortar, podía pensar con claridad, más allá del dolor, del rencor, del odio, tomo una determinación, necesitaba acabar con su vida, no tenía a nadie, ni familia ni amigos, a nadie le iba a importar.


Cogió la cuchilla, y apretó contra su fina piel, la sangre brotaba con más fuerza que nunca, y ella no detuvo la hemorragia, sonrió, fue feliz durante unos instantes y se olvidó del infierno que llevaba viviendo durante años, notaba como su vida se desvanecía poco a poco, hasta que finalmente se durmió y no volvió a despertar.







viernes, 14 de diciembre de 2012

Welcome to my life

¿Alguna vez has sentido como que siempre caes? ¿Alguna vez te has sentido fuera de lugar? Como si no pertenecieras a ningún lugar y nadie te entiende.
¿Alguna vez has querido huir? ¿Te has encerrado en tu habitación con la radio a tope para que nadie te escuche gritar?
No sabes lo que es cuando nada está bien, no sabes lo que es ser yo.
Estar herido, sentirse perdido, estar abandonado en la oscuridad, ser pateado cuando estás abajo y sentir que te empujan, estar al borde de la depresión y que nadie esté allí para salvarte, no sabes lo que es. Bienvenido a mi vida.
¿Alguna vez has querido ser otra persona? ¿Estás cansado de sentirte fuera de lugar? ¿Estás desesperado por encontrar algo más antes de que tu vida se acabe?
¿Estás atrapado en un mundo en el que odias? ¿Estás cansado de todo el mundo a tu alrededor? Con sus grandes y falsas sonrisas y sus estúpidas mentiras mientras muy dentro tú estás sangrando.


Después de media vida sintiendo odio hacia tu propia persona, acabas sabiendo vivir con ello. Todo va bien cuando ignoras a tu mente, esa mente autodestructiva y traicionera; pero cuando decides escucharte, todo vuelve, y el camino que antes habías avanzado, no ha servido para nada.
Vuelves a odiarte, y te lo repites continuamente, hasta que todas las palabras de desprecio que te diriges te las acabas creyendo. 
Entonces lloras, lloras porque te odias, lloras porque no puedes cambiarlo, lloras porque no te gusta tu cuerpo, lloras porque piensas que no vales nada, lloras porque te desprecias, lloras hasta que te duermes, y cuando te despiertas, los restos de la autodestrucción del día anterior,  siguen grabados en tu mente.
Intentas sonreír, y los demás piensan que eres feliz, pero en realidad, no es así.





A little piece of me

Hope doesn't live, hope doesn't live here. Love doesn't live, love doesn't live here anymore.

Supongo que nunca seré capaz de ser feliz durante un día entero, siempre habrá algo que me hará sentir mal, algo que hará que me odie, algo que hará que mi desprecio hacia la humanidad aumente, y estoy cansada de vivir para odiar.
Me dedico a existir, a observar mi vida pasar, sin ser capaz de hacer nada para cambiarlo. Todo es una constante rutina, una rutina de odio, de lágrimas, de cansancio, de ira. No hay ni un maldito buen sentimiento en mi, ni uno.
Lo único que cambia la mierda en la que vivo es la música, es lo único que necesito para poder ser feliz durante unos minutos, lo único que hace que me olvide de todo. Podría decir que la música me salvó la vida, cuando sentía que me ahogaba, que no podía más con mi vida, que nada tenía sentido, era lo único que tenía para ser capaz de seguir adelante.
Y día tras día, decepción tras decepción, autodestrucción tras autodestrucción, lo único que me queda es ella.


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Broken

Detrás de una sonrisa se esconden miles de sentimientos.
Detrás de una sonrisa falsa se esconde una chica rota.
Detrás de una sonrisa falsa se esconden noches llenas de lágrimas.
Detrás de una sonrisa falsa se esconde un deseo de desaparecer.
Detrás de una sonrisa falsa se esconde un ego autodestructivo.
Pero a pesar de todo, esa chica seguirá sonriendo para esconder todos esos sentimientos que hacen que se odie a sí misma.


jueves, 5 de julio de 2012

It never ends

One more nail in the coffin, one more foot in the grave.
One more time I'm on my knees and I'm trying to walk away.
Everything I've loved and everything I lost.

I've said it once, I've said it twice, I've said it a thousand fucking times.
That I'm okay, that I'm fine, that it's all just in my mind.
But this has got the best of me and I can't seem to sleep.
It's not just you alone with me, it's just you'll never leave.

Every second, every minute, every hour, every day,
it never ends.

Autodestrucción. Lágrimas. Autoestima con tendencia a menos infinito. Pensar. Sentirse inferior. Sentir que tu vida no merece la pena. Dolor.
Un cúmulo de sentimientos que afloran por la noche, cuando nadie te ve, nadie te escucha, nadie puede decirte nada. Derrumbarte por completo.
Y después de todo, sonreír, sonreír para que no pregunten, sonreír para aparentar felicidad, sonreír para agradar, sonreír para que nadie note lo que pasa por tu maltrecha mente. Aparentar normalidad.
No quieres que nadie pregunte, porque sabes que no le importas a nadie, solo lo hacen por obligación, para sentirse mejores personas. 

martes, 3 de julio de 2012

Sociedad.

Juzgar sin conocer. Juzgar los gustos. Juzgar las apariencias. Juzgar tus ideales. Juzgar todo lo que haces. Eso es la sociedad de hoy en día. Hacer daño, sin importar el como ni el porqué. Tal vez por gusto, tal vez por miedo a lo diferente o simplemente porque sí.
Si no tienes autoestima, te dicen que te lo creas más; si te lo crees, eres una persona creída y egocéntrica. Nunca sabes qué hacer, porque tienes la certeza de que hagas lo que hagas, siempre habrá alguien al que le parecerá mal, alguien que te juzgará, alguien que te insultará.
Estamos solos. La mayoría se deja llevar, por miedo a no gustarle a los demás, son como robots, programados para actuar según los cánones de la sociedad, programados para agradar. Debes beber, debes fumar, debes irte de fiesta, debes llevar la misma ropa que la gran mayoría.
Algunos dicen ser diferentes. Mienten. Porque a la primera, ya han cambiado su forma de actuar, ya son como los demás.
Si no sigues a la sociedad con todo lo que conlleva, eres juzgado, te colocan una etiqueta, una marca, y ya todos saben que eres diferente.
Te dejan solo, te critican, se ríen de ti, te miran raro, hacen todo lo posible para hundirte, aunque es preferible estar solo, tener un propio refugio del que escapar de esta sociedad que nos abruma, nos atrapa y nos derrota.
Aun siendo conscientes de todo esto, hay esperanza, hay una minoría que no es como ellos, que piensa que es mejor ser tú mismo, es mejor seguir tus propios ideales, marcar tu propio camino, ser diferente no es sinónimo de ser inferior o peor o incluso peligroso, significa tener personalidad, tener unas convicciones, algo en lo que creer, algo por lo que luchar, algo en lo que depositar tu esperanza, algo, que en ocasiones, puede cambiar el mundo.


Puedes conocer mi nombre, pero nunca podrás conocer mi historia, lo que me ha llevado a ser como soy, lo que pienso, lo que me ha formado como persona.